18/10/2026
Una de las frases que más escuché desde que soy mamá es: “Disfrutalos, que todo pasa muy rápido”. Y no hay un solo día en que no piense en ella.
A veces siento culpa por trabajar un rato más, por dedicarme un momento para mí o por perderme algún plan con ellos. Y creo que, como mamás, muchas veces nos cuestionamos si estamos haciendo las cosas bien, si estamos lo suficientemente presentes o si podríamos dar un poquito más.
Pero también creo que ser mamá es aprender todos los días. Aprender a mirar el mundo con sus ojos, a disfrutar de las cosas más simples, a frenar un poquito y a entender que no hace falta que todo sea perfecto.
Aprendí que no podemos frenar el tiempo. Muchas veces quisiéramos que fuera más lento, pero lo que sí podemos hacer es estar presentes, de la manera más sencilla. Porque lo que para nosotras puede ser parte de una simple rutina, para ellos es su mundo compartido con mamá.
Y aunque a veces cueste encontrar el equilibrio, todo el esfuerzo vale la pena. Porque al final, entre el cansancio, las corridas y los días que parecen no terminar nunca, están ellos, enseñándonos una forma de amar imposible de explicar.
🤍 ¡Feliz día a todas las mamás!