26/09/2026
¿Victoria sobre qué? Santa Marta estuvo paralizada las 48 horas que decretaron los bandidos. Hubo ataques a disparos contra locales, intimidaciones a la ciudadanía y vehículos incinerados. Que eso termine es un alivio para la gente, no una victoria. Aquí no hay nada que celebrar. No se trata de un presidente que vive tranquilo, rodeado de escoltas y carros blindados, creyéndose el mandamás. No hay victoria cuando una familia tuvo que pasar dos días encerrada sin poder salir a buscar comida, cuando un niño no pudo ir a la escuela o cuando un comerciante dejó de trabajar. No hay victoria cuando los transportadores pierden más de 81.000 millones de pesos y quedan hasta 3.000 camiones represados. No hay victoria cuando hay hoteles con más del 85 % de sus habitaciones vacías y cancelando reservas a días del receso escolar, una de las semanas más fuertes para el turismo, uno de los sectores que mueve la economía de Santa Marta. Menos celebración y más trabajo: lo que le toca al presidente y a su gobierno es ponerse a recuperar la economía del Magdalena.