11/08/2026
Cuando Rufo el pintor llega a la obra, empiezo a respirar.
Después de semanas de polvo, decisiones, imprevistos, llamadas, mediciones, gremios y mil cosas sucediendo a la vez, llega uno de mis momentos favoritos.
Entra Rufo.
Y con él, la obra empieza a cambiar de ritmo.
Las paredes se preparan, aparece el color, los espacios empiezan a tener luz… y todo aquello que durante meses he tenido en la cabeza comienza, por fin, a parecerse al proyecto que imaginé.
Para mí, su llegada siempre significa algo: la obra empieza a ver la salida.
Todavía queda trabajo. Mucho.
Pero ya se intuye el final.
Y entonces sí… empiezo a soltar un poquito el aire que llevaba semanas conteniendo. 🤍
Hay gremios que no solo llegan a una obra. Llegan anunciando que estamos cerca.
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